La Guerra Civil Española enfrentó a los bandos republicano y nacional entre 1936 y 1939. El bando republicano estaba integrado por las fuerzas políticas de izquierdas: los partidos republicanos (Izquierda Republicana o Unión Republicana), el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el Partido Comunista de España (PCE), el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Además, el bando republicano contaba con el apoyo de los sindicatos marxista, Unión General de Trabajadores (UGT), y anarquista, Confederación Nacional del Trabajo (CNT).
El bando nacional estaba formado por las fuerzas políticas de derechas: Falange Española (FE), los carlistas de la Comunión Tradicionalista (CT), el Bloque Nacional (BN), miembros de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) a título individual y los nacionalistas de la Liga Regionalista (LR) de Cataluña. Además, el bando nacional contó con el apoyo oficial de la Iglesia Católica, víctima de la persecución anticlerical durante la II República, expresada en la carta colectiva a los obispos españoles del cardenal Isidro Gomá.
La guerra llegaría a su fin después de casi tres años de conflicto, entre el bando republicano y el bando sublevado (formado por la Falange española y otros grupos conservadores), acabó el 1 de abril de 1939 con la victoria del bando nacional con el general Francisco Franco al frente.